lunes, 20 de diciembre de 2010

Cazadores de Sombras ya tiene director y protagonista!!!!!!!

Que noticia más emocionante. Gracias Sofi por recordarme!
Abro la página de imdb y me encuentro con esta ficha

The Mortal Instruments (2012)


While searching for her missing mother in New York City, seemingly everyday teenager Clary Fray encounters supernatural creatures and learns the truth of her bloodline.

Writers:

Cassandra Clare (based on the novel by), Jessica Postigo (screenplay)

Stars:

Lily Collins

martes, 30 de noviembre de 2010

NO TE DETENGAS

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...



Walt Whitman

viernes, 26 de noviembre de 2010

Gente común

Hoy estoy simplemente triste o agobiada, no importa, les dejo este poema que escribí;

Gente Común


Podría ser otra persona,
y no tener que fingir más.
Vivir dignamente en libertad,
sin reflejarme en alguien más.

Si me quedaría algo de conciencia,
Si disfrutaría mis ausencias.
Podría mirarte a los ojos,
Para ver que dicen los otros

Entre las finas telas del olvido,
Viven las pasiones de los hombres
Pero, ¿dónde mueren los mediocres?
Sin talento, sin goce.

Desesperación silenciosa,
resignación absoluta.
Así el siglo veintiuno camina,
muerto, sigue su propia guía.

domingo, 31 de octubre de 2010

The Social Network (2010)

La Red Social



La trama cuenta como Mark Zuckerberg "creó" facebook y los respectivos juicios de su mejor "amigo" y otros tres estudiantes de Harvard.

Yo no esperaba la gran cosa de una película que tratase de facebook, pero por alguna razón me atraía la idea y que sorpresa me lleve, un peliculón!

Lo más destacable es el retrato de época que nos muestra la película, es difícil entender el presente y más plasmarlo de manera tan acertada; la soledad de esta época, la desmotivación...y más que de facebook, nos habla del mundo empresarial y el adolescente (¿alguna vez vieron esto en una película?).

David Fincher es un grande, en las películas dramáticas donde no hay un gran despliegue de efectos especiales porque no lo requiere, suele ser un cine chato, pero no con este director ¡Qué música más acertada! ¡A qué buen ritmo corren esos diálogos, tan inteligentemente divertidos! Me quedé admirada de que bien representa a la sociedad de los jóvenes actuales...descreidos de todo, sin grandes pasiones...pero con una gran cabeza Mark impuso su idea al mundo. Y asu vez toda la oscuridad de estos personajes, tanta paradoja...comienza peléandose en un bar (face to face xD) y termina enfrente de una computadora apretando F5 a ver si la ex novia lo acepta como amigo, es triste. Como así también dejarse llevar por el personaje de Justin Timberlake (que irónico que un músico defienda la descarga ilegal de música xD es muy gracioso eso) y "cagar" tan deliberadamente al amigo....."un millón de amigos y no tenés ni tres en la vida real" esa es una de las mejores citas en la película.

Creo que nos deja un gusto amargo acerca de lo que el mundo vive hoy, para reflexionar. Y verla de paso xD

sábado, 23 de octubre de 2010

Green Day y su paso por Buenos Aires

Imágenes

Fue un sueño...no tengo palabras porque quedé re shockeada...fue increíble jamás vi un público tan conectado con la banda, toda la onda pegaron.
Me mató cuando dijo "mejor que woodstock"....y el nene que Billie le pregunta de donde sos "here" y todos nos cagamos de risa.

Tocó un tema de Kerplunk!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no ...daba mas de la emoción con 2000 light years away. Going To Pasalacqua, Coming clean jamás me hubiese imaginado escuchar esos temas en vivo en mi vida.

Y King for a day fue muuuuuuuuuuuyyyyyyyy sarpadoooooooo la fiesta que se armó, cantando satifacion en el piso, como lo amo a Billie a Mike y aTree. Tree me pegó con uno de los palos de la bata en la cabeza!!!!!!! pero lo agarró el que estaba atrás ¬¬

Que envidiiia la chica que se quedó con la gutarra grrrrrrrrrr.

Fue espectacular, el mejor día de mi vida-------como dijo Billie Joe en el recial "tenemos un momento" "este es su país, este es su hogar, este es su momento, esto es Agentina, esto es Green Day"

martes, 28 de septiembre de 2010

El Adiós a Romina Yan...

Como a Todos la noticia me tomó por sorpresa, no lo puedo creer.... Chiquititas...todos los días creo que era cinco o cinco y media de la tarde, tomaba la leche y prendía la tele en el once, ¡Gabriel corrado! pensar que ahora está en Mal Parida ¬¬ y Agus Cherry, que ya tiene una hijita era una nena acá...tengo todos los cassetes, los álbums de figuritas, en la primaria llegabas y lo primero que hacías era contar el capítulo anterior xD y hoy, 28 de septiembre de 2010 todo se ve opacado tras el fallecimiento del emblema del programa....ídola de los más pequeños, siempre te vamos a recordar, Gracias por todas esas sonrisas :)

sábado, 11 de septiembre de 2010

Serán sus ojos azules...

Serán sus ojos azules...

¿Puede existir alguien así?
Tu sonrisa es como el sol,
y tu voz como la de Kurt.

Tus ojos miran al cielo,
y el cielo está celoso
porque tu color
es mucho mas hermoso.

Que los dioses te acerquen hacia acá
Y me cuentes toda la verdad
Yo no creía en los ángeles...
pero ahora ya no puedo dudar

Que el destino nos ayude
y me sepas encontrar
Porque no podría verte
de la mano de alguien más

No es ninguna obseción,
me lo dicta mi razón.
Y el corazón susurra
que al más puro amor
acabo de observar
.........................................................................

Es la primera vez en la vida que estos versos no van dedicados a algún personaje, o a algún tema profundo pero no personal.....Creo que es de los primeros que no cuentan historias, ni algo inventado, sino algo que viene bien de adentro, y aunque sea bastante tonto, el amor es y va a seguir siendo un tema inevitable en la poesía, ¿Por qué iba a ser la excepción? Algún día caería un Jace de carne y hueso...aunque igual de imposible que el de hoja y tinta :(

viernes, 3 de septiembre de 2010

Cazadores de sombras son 6 libros!!!!!

El cuarto, Ciudad de los Ángeles Caídos, está previsto para abril 2011 ... Los dos nuevos libros bajo contrato - Ciudad de las Almas Perdidas, y la Ciudad de fuego celestial.- están programados, respectivamente, para mayo de 2012 y septiembre de 2013.

domingo, 29 de agosto de 2010

Honestidad

Bueno no es algo muy importante, pero es un hecho que el año que entra los que estamos en 2do de polimodal debamos decidir que hacer de nuestras vidas. La idea de todos es asegurarse el porvenir, porque nuestro país será muy lindo; que el glaciar, que el obelisco, las cataratas y muchas cosas mas, pero que es muy inestable es seguro (como decía el chiste: Argentina es un país seguro; seguro que te roban, seguro que te matan.....) Que todos en su medida nos preocupamos de que al faltar poco para cumplir la mayoría de edad vamos a tener que subsistirnos por nuestros propios medios.
Y es ahí en donde entra el dilema ¿Y si nuestros sueños no son redituables xD? La gran mayoría suele buscar una carrera corta que sea de gran demanda de trabajo, sin importar la pasión que cada uno tiene en la vida. Y me di cuenta que no me importa si voy a tener menos plata que un hippie, pero voy a ser libre como uno. Me decidí a estudiar Licenciatura en Letras...un poco obvio no? Se que todos dicen que ser escritor es algo que se nace y no que se hace. Pero quiero ser una escritora digna. Me importa que sea algo bien escrito, esa cuestión técnica que tanto me falta.

Y bien de eso tenía ganas de hablar, sé que es una carrera de grado muy extensa y quizás muy difícil...pero es algo que voy a hacer con todo el gusto del mundo. Y así espero que todos encuentren su vocación en la vida. Y claro difícl será compartir el tiempo siendo una profesora de danza clásica en un futuro cercanísimo, pero es lo que hay ¡el que quiere celeste que le cueste!

Y mis queridos ángeles? cual es su vocación?

sábado, 14 de agosto de 2010

Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Sinópsis

Publicada originalmente en 1813. Orgullo y Prejuicio es una de las obras maestras de la literatura inglesa de todos los tiempos. A lo largo de una trama que discurre con la presición de un mecanismo de relojería. Jane Austen perfila una galería de personajes que conforman un perfecto y sutil retrato de época: las peripecias de una dama empeñada en casar a sus hijas con el mejor partido de la región, los vaivenes sentimentales de las hermanas, el oportunismo de un clérico adulador...
El tratamiento de los personajes y el análisis de las relaciones humanas sometidas a un rígido código de costumbres, elementos esenciales en la narrativa de la autora, alcanzan en esta novela cotas de maestría insuperable



Opinión

Estos son los verdaderos libros que no pasan de moda, porque a pesar de en primera instancia mostrarnos la sociedad de aquella época, a mi entender finalizando el clasicismo, es sin duda la prueba de que la gente es, fue y va a ser siempre igual; para entender esto es primordial hablar un poco de cada personaje...
La señora Bennet; insoportable, una verdadera chusma, como cualquiera que debe haber en tu barrio seguramente. Esas personas que ven solo a través de una rendija, preocupadas por encajar en la sociedad. Si una hija se casa ¡ah, todo bien!, si no se casa, la considera una inservible. Me irrita ese tipo de personas y me sorprende que existan desde siempre.
El señor Bennet: La pregunta del millón es ¿Por qué demonios se casó con esa insoportable mujer?, tiene sus defectos como tratarla de inferior frente a sus hijas que, aunque sea lo que sea, no tienen que ver a una madre de esa manera. Pero es divertida su ironía y su escepticismo.
Lydia y Kitty: "Las descarriladas" chicas como ellas hay en todos lados...lo único que les importa es conseguirse un novio ¿Tan poco puede hacer una mujer en su vida?, se ve claramente que van a terminar convirtiéndose en un calco de su madre, eso quiere decir que al perder su juventud perderán todo su encanto. Por suerte Kitty puede aprender de la desgracia de su hermana y no tener el mismo final que la otra...
Mary, Jane y Lizzie: Creo que representan a otro estandarte de mujer, a pesar de ser diferentes: una dulce, la otra "prejuiciosa"...se ve que aspiran a un poco más, en la vida real no suelen ser las recompensadas, pero sí en las novelas. En especial en Lizzie lo agradable de su personaje es observar que capta mejor la realidad de las cosas, y no que mira por las estrechas rendijas como lo hace su madre. Y por último, Mary, es mi personaje favorito, aunque el menos protagónico en la historia. Ya sea por su amor a los libros o su simpleza, tiene algo especial y único
Mr. Darcy: Awwww ¿Por qué no deambulan por las calles de Buenos Aires uno de éstos? Creo que no tendría gracia el personaje, sino fuese por la grandiosa vuelta de tuerca que da Jane Austen a la historia, primero nos presenta a alguien que parece reacio y arrogante...irradia ese pensamiento de superioridad que tan mal hace sentir al inferior y le genera a todos un resentimiento. Pero simplemente las apariencia engañan. En realidad no me parece el mejor de todos porque lo que le hizo a Jane...fue re guacho xD. Pero todos cometemos errores, así que una vez que lo conocemos como es....imposible no quererlo.

En síntesis, una obra sumamente recomendable para quien le guste los análisis de las relaciones humanas, la sociedad, la forma de vida...ser o no ser jajaja. Y bueno la película vi solo partes así que mucho no puedo decir (vi el final xD, muy lindo por cierto jaja), cuando la vea bien, con pochoclos y en dvd trucho (de buena calidad xD...no es que pueda verla en el cine) Ya me fui por las ramas como siempre. Eso es todo

Besos y sigan visitando el blog!

¿Alex Pettyfer dice que no a Jace Wayland?

Cortesía de Somos Nefilim ^^

"Hola cazadores de sombras de habla hispana, esta vez vengo a traeros un rumor procedente de la pagina por todos conocida http://www.imdb.com/, dicho rumor habla sobre que Alex Pettyfer ha rechazado el papel de Jace Wayland, los hechos según una user de la pagina ocurrieron así: una periodista le preguntó al joven actor britanico por la saga de cazadores de sombras, el alego que la conocía y cuando le lanzarón la pregunta estrella ¿harías de Jace Wayland? el al parecer dijo que no estaba intersado.
Pero queridos nefilims y mundanos de el mundo, dejen de tirarse los pelos inmediatamente poseidos por la frustración, es sólo un rumor que no se ha pido en ninguna otra web y todavia no se sabe de ninguna pagina que se alla echo eco de ello ni ninguna prueba(como un video) que lo afirme así que no cunda el pánico

Por otro lado Cassie dijo hace poco en su visita a españa que estaban haciendo todo lo posible para el actor del 20 años interpretara al carismatico Jace, y además sabemos que a Alex le han propuesto dos proyectos recientemente de los que no puede hablar, uno de ellos ya salio a la luz "I am number four" y el otro, ¿podia ser cazadores de sombras?, puede que seamos unos ilusos pero la esperanza es lo último que se pierde."

lunes, 2 de agosto de 2010

Ciudad de Hueso YA ESTÁ EN LAS LIBRERÍAS ARGENTINAS!





Fuera de colección
Cazadores de sombras. Ciudad de hueso
Cassandra Claire
Literatura internacional
Páginas:
páginas
ISBN:
9789507321276
Formato:
15 x 21 cm.
Encuadernación:
Tapa rústica
Sello:
Destino
No. de Edición:
1
Publicación:
Agosto 2010
Precio: $ 89.00
EDITORIAL PLANETA

lunes, 26 de julio de 2010

Los Juegos del Hambre (Suzanne Collins)

Los Juegos del Hambre (Vol. 1)


Título original: The Hunger Games
Autor: Suzanne Collins
Sinopsis:

Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir.

Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte segura...

¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!

Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem bajo el poder tiránico del “Capitolio”. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus prinicipios se pondrán a prueba con “Los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población. Cada año, 2 representantes de cada distrito serán obligados a subsistir en un medio hostil y luchar a muerte entre ellos hasta que quede un solo superviviente. Cuando su hermana pequeña es elegida para participar, Katniss no duda en ocupar su lugar, decidida a demostrar con su actitud firme y decidida, que aún en las situaciones más desesperadas hay lugar para el amor y el respeto.

Opinión...

Excelente! desde Cazadores de Sombras que no leía algo tan bueno relacionado con la literatura juvenil.
Lo más importante que se merece destacar es el contenido social que al resto de este tipo de novelas les suele faltar, me encanta el sentido alegórico que tiene respecto a las peculiaridades de la vida actual.

No soy de leer o mirar mucha ciencia ficción (exceptuando a Volver al Futuro y Stars Wars), pero sin duda me hace mirar este género con otros ojos.
Son personajes muy reales, honestos, que no dan lugar al melodrama del cual ya todos estábamos un poco empachados, ya que lo principal es sobrevivir y esto le da una intensidad sin igual. Katniss Everdeen; Sin duda llega el buen momento de terminar con las Marie Sue! Es totalmente práctica, hábil, sincera con un gran sentido común. Peeta Mellark; El chico del pan, mata lo bueno y sensible que es, aunque es sumamente interesante la capa de duda que nos planta en muchos momentos la autora sobre él, sobre saber de que lado está realmente

Había llegado a poco menos de la mitad cuando un día me logró desvelar y lo terminé de un tirón esa misma madrugada, es sorprendente como te atrapa es lo que más me gustó: no hay un solo instante en el cual te puedas aburrir...es casi una experiencia audiovisual.

Si tengo que elegir la mejor escena (ojo spoiler) es en el momento que los juegos parecen supuestamente terminar y llega la orden del presentador que se retracta de su antigua ventaja de poder ganar los dos, y ahí Katniss por reflejo lo apunta a Peeta, eso es genial...realmente cuando estamos al límite nuestros sentidos son protagonistas...es muy intenso, apasionante. Y claro es épico hacer la gran Romeo y Julieta....onda "si vos no vivís, yo tampoco" unos momentos después. Es ahí cuando me paro a aplaudir xD

Y para terminar, acá estoy esperando Catching Fire es que lo quiero en papel...me hace mal leer de la computadora xD ya sé que cuando todos ya están esperando el tercero, yo recién espero el segundo. ¡Pero así son las librerías argentinas! y sigue mi protesta de..."YA-entienden-por-qué-la-juventud-no-lee-y-es-así-de-bruta"...porque por lo visto, a los ministros de educación y toda esa bola...no les importa en lo más mínimo difundir nada literario, ni siquiera de los propios autores argentinos aaaaaaaaaaa, me voy porque me viene la bronca ¬¬

domingo, 25 de julio de 2010

Acá volviendo...♥

Perdón mis ángeles por esta ausencia, la explicación es larga y aburrida. Lo importante que acá estoy para volver a hablar de literatura, capaz que alguien le gustase leer "Ensueño en Buenos Aires" está medio caiduchi la cantidad de poca gente que lo lee...pero bueno, asi es el medio algunas veces se gana...otras se pierde xD Re Juan Perujia era jjajaja (bueno los argentinos entenderán)
También volvamos a hablar de cine, de series, de la vida, acá vale todo.
Besos

Ensueño en Buenos Aires. Capítulo 11

Para Naty :D

11. Iemanja

Guerra santa, revolución,
Pose humilde, Superación,
Vida al límite, proliferar…
Madre natura, único Dios…
Aire, agua, sol y nada más existe…
Nada más existe, nada de eso
Attaque 77

-¿A dónde vamos?- preguntó Diana al observar como Marianela y Cecil estaban preparando sándwiches de jamón, queso y mucha mayonesa, mientras los colocaban en una hermética bandeja.
-Ya te dije peque, no sabemos- contestó Cecil- Gabriel nos prometió llevarnos a pasear por ahí
-¿A los cuatro?- inquirió la pequeña
-Sí
-¿Y por qué hay cinco vasos en la canasta? ¿Y cinco platos?- indagó una vez más
-Por si se mancha alguno…y deja de preguntar- respondió sin mucha convicción
-¿Las ayudo?- continuó preguntando a pesar de la advertencia
-Sí- respondió Marianela esta vez- elegí que galletitas querés comer ahora así guardamos el resto para llevar
-Se extrañaba esta Marianela que vemos hoy- susurró Cecil con una sonrisa compinche- espero que sigas así

Se escuchó el timbre y Diana salió corriendo a abrir la puerta a su padre, se escuchaban las risas desde afuera y más de una voz. Cecil dejó de preparar las cosas y también lo fue a recibir;

-Hoy es un día de sol espléndido…no veo la hora de salir afuera- les dijo en el umbral de la puerta
-Espero que ella también piense así- le contestó Luca con una sonrisa a su amiga.

Él vino acompañado de Gabriel, por supuesto que estaba todo planeado y que todos lo sabían excepto Marianela. Y así caminaron hasta el comedor los cuatro; Cecil del brazo de Gabriel, a su vez él tomado de la mano de Diana y Luca arrastraba sus pies unos pasos más atrás. En el comedor Marianela se sorprendió de la llegada del invitado, pero aguardo silencio y no pudo esconder su mira de incredulidad

-He luchado en vano. Ya no quiero hacerlo. Me resulta imposible contener mis sentimientos. Permítame usted que le manifieste cuán ardientemente la admiro y la amo- recitó Luca de memoria

La expresión de la chica pasó a una total incertidumbre con verdaderas lágrimas en los ojos frente a aquellas palabras, pero exprimió rápidamente su cerebro hasta encontrar el origen de esas letras que le resultaban familiares y con congoja miró a Cecil, de quien juzgó responsable

-¿Piensan que voy a cambiar de opinión porque la sabelotodo lo instruye al ignorante en un párrafo de vieja literatura?
-Se dice: Un clásico; no vieja literatura- corroboró Gabriel y ahogo sus siguientes palabras ante la mirada mordaz de su amiga pelirroja
-Además siempre odié a ese Mr. Darcy…es tan…tan…Orgulloso
-Casualmente- puntualizó Luca- es orgulloso, pero la ama. Como yo a vos. Y como la señorita Bennet en el fondo lo ama a él…sé que vos me amas a mí
-No estoy para trabalenguas y me cansé de esto. Carguen los sándwiches y vámonos de una buena vez a pasear “por ahí”- concluyó cargando una canasta y dirigiéndose para la calle a colocarla dentro del auto

-¿Qué fue eso?- preguntó Cecil al cabo de que su amiga se haya marchado- No te echó a patadas…simplemente está dejando expreso que si te callas un rato podes compartir este viajes con nosotros
-Por las dudas no aleguemos conjeturas erróneas- expresó Gabriel- dejemos a la vida actuar por sí sola
-Bien dicho- convino Luca- Es un poco extraño compartir un día entero con ustedes después de tantos años…ya tienen una hija
-Pero mi mamá es Laura, no Cecil- comentó la pequeña
-Bueno- dijo incómodo el doctor- .Ya vamos a tener tiempo de explicar esos detallecitos
-Pa, quiero ir con mamá
-¿Por qué?
-Por qué soy caprichosa. ¡Qué preguntas tontas las tuyas!

Y entonces Gabriel fue a llevar a la niña con su madre. Al regresar terminaron de empacar todo y sin más miramientos emprendieron su camino, se dirigieron al sur y tomaron la ruta dos. Claramente no hay muchas opciones yendo por ese camino, seguramente el inconciente de Gabriel seguía anhelando un nuevo aire, pero un viaje a la costa no es algo que se realice en un solo día ¿Cómo es que su cabeza procesaba volver al otro día al trabajo en cuánto cada vez se alejaba kilómetro y kilómetro?

-Amigo… ¿no te estás yendo un poco al carajo?- preguntó Luca a su lado deduciendo el rumbo que estaban tomando. En el asiento trasero Cecil y Marianela charlaban animadamente, tanto que no repararon en cuánto se alejaban cada vez más de la ciudad

-Pero yo no quiero un gran festejo para el casamiento- decía Cecil- no se puede estar dilapidando mientras otros no tienen un techo, algo para comer o abrigo…
-Cecil, cualquiera que tuviese la posibilidad de celebrar algo a lo grande lo haría. Es solo una vez en la vida
-No, yo quiero hacer otra cosa con mis ahorros. Es una idea grande y jamás se la conté a nadie- replicó
-Larga lo que tengas ya- apuntó la otra
-Bueno, mi sueño es llevar a cabo una biblioteca…pero no una cualquiera. Quiero tener la más completa en cuánto a filosofía y literatura. Que sea gratuito y para todas las edades, quiero que haya charlas además para que los jóvenes comprendan realmente el mundo y sepan conquistarlo, para que los adultos no declinen en sus sueños y que sigan luchando por el bienestar y para que la gente mayor sepa mirar atrás y enseñar a los demás que les dejó la vida, así trasmitírselo a los menores y de alguna manera…no sería cambiar el mundo, pero sí cambiaríamos el mundo para muchos
-¿Creés que una biblioteca puede hacer la diferencia? ¿No te parece un poco ambicioso todo eso? – le respondió contrariada su amiga
-Cuando se trata de algo bueno la ambición, no es un problema
-¿Y el capital para todo eso? ¿Te pusiste a pensar?
-Por supuesto, y ese es el mayor problema. Ni siquiera aunque consiguiese el dinero para comprar los libros y un lugar grande y céntrico…no se ve sustentable, es muy difícil mantener un lugar así
-Si algún día lo podés hacer, yo te voy a ayudar. Porque vos siempre estuviste para mi cuando lo necesité- la consoló dulcemente

-¡Estamos llegando a Mar del Plata!- anunció un Luca Jovial
-¡¿Qué?!- preguntó Marianela- ¡Tantas horas pasaron! Yo mañana tengo que trabajar…
-Todos trabajamos mañana- apoyó Cecil preocupada
-Shh- les retó Gabriel-. Quieren olvidarse por hoy del mundo y vivir…hay que vivir no solo existir y ser un títere. Mañana será otro día y tendremos muchas excusas que inventar pero dejémonos de joder las pelotas y disfrutemos de todo esto
-Entonces… ¿Qué esperamos?- preguntó Cecil animadamente- ¡Vamos a la orilla del mar!
-A nosotros solos se nos ocurre venir al mar en invierno- dijo Marianela riendo
-No hay tanta gente molesta, ni nenes ensuciando el mar con sus desechos mientras sus padres duermen la siesta y no los vigilan- argumentó Luca y cruzó una mirada divertida con ella, era su primera conversación sobre un tema ajeno y superficial en mucho tiempo
-Estás diciendo que de chico meabas el mar y tus papás no te prestaban atención- objetó la muchacha. Todos rieron en son de paz
-No…a mis viejos no les alcanzaba la guita para venir hasta acá
-Entonces vas a conocer el mar ahora- respondió Gabriel con una sonrisa
-Les debo mucho a ustedes tres. Lástima que jamás pueda hacer nada para enmendar mis cagadas

El aire se volvió un poco tenso, pero no opacó la alegría de los cuatro. Dejaron cerca el auto y abrigándose lo más posible se dirigieron a las grandes piedras de la playa La Perla

Lentamente la noche comenzaba a caer, oscureciéndolo todo, pero a su vez a luna con su tenue luz reflejaba cualquier imperfección, el aire salado se pegaba en la lengua de todos con un sabor placentero a paz, el agua se agitaba golpeando las rocas y empapando un poco sus pies.
Cecil y Gabriel se sentaron en una de las tantas rocas de a lo largo y abrazados contemplaron con respeto y disfrute la belleza imponente que tenían delante, no necesitaban de ninguna frívola palabra que decir, solo se miraron el uno al otro y sonrieron.

Marianela sin la compañía exhaustiva de Cecil y Gabriel se sentía desprotegida y sola, por eso caminó hasta la punta y le recorrió un escalofrío al ver que iba vestida con una camisola blanca, no pudo evitar acordarse de Alfonsina Storni y recordó que fue allí mismo donde ella comenzó a adentrarse en el mar…”Sabe dios que angustia te acompañó. Que dolores viejos calló tu voz” resonó la canción en su interior.
Como ella esperaba sintió la presencia de Luca detrás suyo y su mano que se apoyaba sobre su hombro

-No va a pasar un día sin que te pida perdón y te diga lo mucho que me apena lo que pasó- susurró a su oído
-Y no va a pasar un día sin que te recuerde que mi papá está muerto, Luca- le dijo con tristeza, pero sin rodeos, ni siquiera odio en su voz, sólo la cruda verdad
-Me arrepiento, pero no hay nada que pueda hacer…y lo recuerdo cada día. Eso te lo puedo asegurar. Lo que puedo hacer es seguir trabajando de sol a sol para devolverte el bar…y de alguna manera devolverle a Roberto Landau la paz, haciendo feliz a su hija. Se que él quisiera verte feliz y se que conmigo sos muy feliz
-No es así de fácil- le respondió exasperada.

El la rodeó y se puso enfrente de ella mirándola fijo y sosteniéndola con fuerza entre sus brazos;
-Decime si esto no te hace feliz un instante…yo te juro no aparecer más por el resto de tu vida- le amenazó con una dulce sonrisa, pero ella tapó su boca con una mano
-Y te vas hacia allá como en sueños, Dormida, alfonsina, vestida de mar...- canturreó Marianela- ¿Sabías que ella se suicidó por no soportar más su dolor?
-Y eso quiero, terminar con tu dolor. Sé feliz conmigo de una vez

Marianela se sentía débil y desprotegida, sin saber bien a que recurrir: ¿hacerle caso a la razón o al sentimiento?
Simplemente lloró toda su angustia y se tendió a los brazos de quien la sostenía a su lado. Y Así permaneció largo rato desahogando su dolor sobre el hombro de su amigo, su amor, su esperanza…

Ensueño en Buenos Aires. Capítulo 10

Capítulo 10

PVO Marianela

Un Beso y Una Flor

De día viviré pensando en tu sonrisa
De noche las estrellas me acompañaran
Serás como una luz que alumbra en mi destino
Me voy pero te juro que mañana volveré
Nino Bravo

“Un día más” me dije al despertarme. No se si aquello me animó, pero logré sentarme en el borde de la cama. Largué un profundo suspiro y me levanté hasta la ventana. Era increíble que a pesar de la oscuridad que puede haber en el interior de una persona, el sol siguiese saliendo con todo su resplandor, su luz parecía una broma a mi alma.
Me calcé unos vaqueros desgastados, una remera holgada y unas viejas Topper en mis pies, de aquella época en la que en el secundario usábamos las mismas zapatillas que los “Rollingas”.
Tal vez, fuese porque quisiera con ansias regresar a aquella época, donde mi vida era sinónima de felicidad y sobre todo de normalidad.
Era mucho más estúpida, ingenua y hasta crédula y sumisa, pero preferiría de ser así. Preferiría seguir en aquella burbuja que había creado mi padre para mí, a tener que enfrentarme con realidades, que pensaba, ocurrían solo fuera del hogar, sólo en la televisión. Y ahí estaba mi papá muerto de una de las maneras más crueles y vulgares que puedan existir; un infarto, provocado en parte por mi novio…ex novio.

¿Y su nota al morir? No lo martirices…si yo fuese él, hubiera echo lo mismo con algún millonario que desperdicia su tiempo y dinero, en hacer sólo más dinero.
Esa nota resonaba en mi mente día tras día ¿Qué parte de razón tenían aquellas palabras? Era difícil de comprender todo lo que pasa por mi cabeza, demasiado tiempo sola entre cuatro paredes.

¡Repartidora de pizzas! Jamás creí que sería esto en mi vida. Me imaginaba diseñadora de modas, estilista o hasta modelo. Nada de eso se compara con el viento que entra a través del casco de la moto en los días frescos “Encontrá tu vocación” me había dicho Cecil…me costó mucho tiempo comprender que una vocación, no era algo relacionado con nada más que yo misma. Quiero decir, yo quería ser diseñadora, modelo o estilista para ser reconocida, ganar dinero seguro y para saber utilizar el don que Dios me dio; la belleza. Con sus alocados pensamientos, como yo los llamo, me hizo entender que todo aquello de reconocimiento, belleza y dinero era algo inventado y desarrollado a través de muchos, muchos siglos, que sólo se puede dar porque la gente cree…yo simplemente quería ser algo de eso porque está en el inconciente colectivo, pero me olvidaba de que es lo que realmente, con una mano en el corazón me daba satisfacción, y le dije a Cecil “Sentir el aire, dar y recibir” y entonces Cecil me respondió “Eso fue muy profundo, pero difícil de que los humanos practiquen eso” Y lo más parecido que encontré hasta el momento es repartir pizzas; siento el aire, doy un servicio y a cambio tengo lo esencial para vivir, a veces. Pero, además me dijo que nunca deje de buscar, porque todavía no estoy cien por ciento conforme con esto…tal vez es algo más espiritual que laboral, pero pretendo buscar y buscar hasta encontrar lo que realmente ame.

Me puse mi campera favorita, para abrigarme bien en este frío invierno, tomé las llaves, el casco y salí a la calle con el sol que rebosaba de brillo. Estas son las lindas mañanas en los agostos de Buenos Aires: secas, frías y algunas veces soleadas

-Colorada, andá a la Av. Libertador al 1435…una casa de rejas verdes- me dice Esteban, el encargado de los pedidos, un chico simpático que siempre está de buen humor…precisamente a veces esa simpatía me irrita, parece que está fingiendo y siempre sonríe. “Pero es un buen chico” diría papá- y apurate bonita, que no se entregan solas las pizzas
-Ya va, ya va. Esperá que me pongo el uniforme que sino la inchapelota de la encargada se enoja
-Perdón señorita- me dice una voz ronca en mi espalda y el estómago se me reduce a una estrecha pelotita de tenis; la encargada escuchó mi comentario
-Lorena…paz y amor, Mari habla en joda. Tenés que admitir que a veces sos demasiado estricta…vendemos pizza, no diamantes- me salva Esteban con una de sus mejores sonrisas
-Gracias- le susurro entre dientes al pasar rápido a su lado con mi pulcro uniforme puesto y lista para salir a la calle

A las ocho de la noche terminó mi turno como todos los días, y a diferencia de la mayoría de la gente que espera con ansias que termine el día para volver a su casa calentita y feliz, con sus esposas y sus hijos, sus obligaciones y problemas que ocupan su día.

Yo simplemente termino el día cuando bajo de mi moto, porque casi no me dan ganas de prepararme nada para comer. Parece ridículo, pero al estar solo, preparar una cena, poner un plato y luego limpiarlo se vuelve extremadamente solitario y parece innecesario. Mis energías alcanzan para preparar un té, leer un libro e ir a dormir. Sí, leer un libro, Cecil despertó en mi esa pasión…depende el gusto de cada uno y probé infinidad de géneros, pero ninguno me entretenía.
Pensé que por mi personalidad lo más obvio sería una novela de amor, alguna historia sobre pasiones, pero nada me entretenía realmente y cuando estaba por declinar y dejarme seducir por la acostumbrada televisión encontré algo que me gustara: La ciencia ficción, yo la creía ridícula de más joven, pero ahora me encanta y mi tiempo libre lo dejo fluir entre sus páginas, la máquina del tiempo es mi favorito… ¡Y yo que pensaba que Marty McFly había sido el primero en viajar en el tiempo!

Así que preparé mi té, lo endulcé bastante y justo, cuando me disponía a sentarme en el sillón más confortable y cómodo del departamento; sonó el timbre
Me levanté rezongando y abrí rápidamente la puerta con la intención de acabar rápido con algún vendedor o religioso que intentara comprarme, pero en la puerta no había nadie. Sonreí al pensar que algunos chicos aún juegan al Ring Raje y no que estén a los diez años probando su primer cigarrillo, pero al bajar mi vista, vi un sobre lo levanté del suelo y creí que era otro anillo, porque en aquel pequeño sobre no cabía ni una rosa, ni ninguna otra cosa ya recibida.
Entonces lo abrí, con una emoción renovada y descubrí en el una pequeña entrada de cine. Eso no lo esperaba.

Por fuera del sobre estaba escrita con letras impresas la dirección del cine, y la entrada con horario de nueve treinta horas.
Faltaban treinta minutos así, que sin pensarlo, me cambié en quince, me pinté en cinco y en diez minutos ya estaba haciendo la cola para entrar a la sala.

Era extraño, porque si yo no quería ver a Luca… ¿Por qué aceptaba su invitación?

Quizás el motivo era que nada emocionante había pasado en mi vida durante tres largos años y un poco de emoción no me vendría nada mal. Pero tenía que admitir que mi corazón latía con una increíble intensidad, una mezcla de júbilo y miedo recorría cada una de mis venas. Y entonces me di cuenta que ni siquiera me había fijado en la película correspondiente a la entrada.
Leí el título y no lo conocía, ni siquiera sabía de qué trataba. Esperaba encontrar algún indicio de él, una película que él iría a ver sería de acción, o de terror. Así que sin poder contenerme pregunté a una señora bajita, de pelo negro y lacio que estaba adelante mío en la fila

-Disculpe… ¿De que trata la película?- le dije con incomodidad
-¡Pero nena! ¿Sacás una entrada sin saber para qué?- me respondió extrañada y con desdén
-Sí, y por eso le pregunto- respondí algo irónica frente a la falta de cortesía de la persona ¿Tanto cuesta hablar bien?
-De amor… ¡De qué más iba a ser!- me respondió de mala gana y murmuró un “maleducada” por lo bajo.

Mordí mi lengua y me callé la boca, pensando que la gente esta loca. O simplemente necesitan distenderse un poco más. ¿Qué será lo que los acostumbró a vivir así de mal? No tuve tiempo para responder mi pregunta, porque la fila empezó a avanzar y me conduje hacia mi reciente y nuevo destino.
Una vez allí dentro me sentí a gusto con la oscuridad y ese olor a pochoclo tan rico. Me lamenté no haberme comprado ni pochoclos, ni nachos con queso, ni chocolates, ni siquiera una Pepsi. ¿Qué sería del cine sin nada de eso?
Me senté en la fila y asiento que indicaba mi entrada y esperé a que algo suceda. Ya iban quince minutos de una insufrible película aburridísima en lo que iba de film, la cosa más predecible y tonta que vi en mi vida. Si era Luca el que había organizado esto, tenía un renovado mal gusto para elegir cine.
De repente, alguien se sentó a mi lado y mi corazón se sintió oprimido, no podía casi respirar de los nervios, no me atreví a mirar a mi lado y entonces la figura que estaba a mi lado dijo:

-Bonita, tenía miedo de que no vinieras ¿Te imaginabas que era yo?

Mi corazón volvió a latir con total normalidad, pero mi estómago pareció despedir un ácido fétido. Lo miré y observé que me devolvía una resplandeciente sonrisa, típica de él
-¡Esteban, que carajo hacés acá!- le grité y unas cuantas personas gritaron “shhh”
-¿Cómo? Si te envié la entrada… ¿pensabas que era alguien más?- me respondió y lo vi por primera vez en mi vida con una mirada triste, se me partió el alma
-Escuchame. Sos una persona excelente, un buen compañero, te quiero y sos mi amigo. Pero nada más, la vida es así. Hay cosas peores
-C'est la vie…odio esa frase- me dijo, se levantó y se fue.

No atiné a decirle que se quedara. Sólo sería complicar más las cosas. Si el amor, hace un chico como Esteban, que siempre está contento, pierda la sonrisa, entonces no es amor. Todos deberíamos comprender eso ¿Por qué es tan difícil de verlo?

Todo había salido pésimo este día. Desde el comienzo cuando la encargada escuchó mi insulto, desde mi interrupción en la lectura y de la pésima película y declaración de amor.
Volver a casa, ahora sí era un consuelo real. Tenía ganas de meterme bajo las sábanas y no despertar nunca más. Hasta me había olvidado de ir a visitar a Cecil y Gabriel que son los únicos amigos que me quedan, me dijeron que tenían una noticia que contarme, y otra vez, yo les fallé.

Metí la llave en la cerradura, giré sin ganas la perilla y abrí la puerta. Me di vuelta frente al perchero para colgar mi campera y sin más toqué el interruptor de la luz. Al contraste de tanta oscuridad me encandiló la vista y tal sorpresa me llevé al ver a alguien sentado en mi sillón en la sala de estar que caí redonda y me desmayé…o eso me contaron

-Despertate…no quería asustarte. Ya metí la pata otra vez- me decía una voz- Llegué y no había nadie y bueno… no será un don, pero entrar a una casa sin su dueño es algo normal para mí, o por lo menos en alguna época lo fue

Aquella voz me sonaba vagamente familiar, pero el golpe en la cabeza todavía surtía efecto. Así que no fue tras un largo rato que logré despertar del todo. Cuando comprendí de quién eran los brazos que me rodeaban me solté de un tirón y me alejé de él

-Creí que te ibas a poner así, pero ya no podía aguantar un minuto más sin verte. Tres años esperando, tres años sufriendo sin poder vernos y con todo el remordimiento del mundo por lo que pasó. Ni aunque pida perdón mil veces vas a ceder. Ya lo sé…pero simplemente mi corazón, jamás lo va a entender.

Puede que su corazón no lo entienda, pensé. Pero lo que veían mis ojos era aún peor de creer. Su color de pelo, era de su tono negro original, jamás lo había visto así, tan…natural: sin percings, cadenas o nada que tenga que ver con la moda que estaba adherido. Su voz, era por lo menos dos octavas más gruesas y hablaba de un modo que me helaba la sangre. Estaba simplemente cautivador

-¿Estás bien? ¿Te duele todavía?- preguntó acercándose con la intención de acariciarme. Me alejé, en un gran esfuerzo de controlar mis impulsos
-Sirve de algo que te pregunte ¿qué estás haciendo acá? O ¿no te acordás de lo que me hiciste?
-Creo que no. Porque que todavía me querés y me extrañás. Pero es complicado. Si necesitás tiempo yo voy a estar esperando toda la vida, esperé tres años, puedo seguir esperando muchos más. Pero cada día de mi vida voy a seguir pensando en vos y algún día vamos a volver a ser lo que antes éramos- me dijo
-Quiero que te vayas. Ya es demasiado para mi por hoy
-¿Lo vas a pensar por lo menos?- me suplicó
-Todos los días de mi vida pienso en vos. Pero ahora necesito estar sola. Entendeme- le contesté mirándolo a los ojos y necesité desviar mi mirada para no caer bajo sus encantos.

Luca se acercó hasta mí y puso una mano sobre mi hombro, traté de sacarla de allí, pero él me estrechó suavemente entre sus brazos y dejé que me abrazara por unos instantes. Sentir su cuerpo contra el mío era algo que anhelaba y lo consideraba casi imposible que volviese a suceder, pero ahí estaba él, abrazándome y así lo dejé durante unos momentos. Hasta que la magia se rompió y le volví a pedir que se fuera. Y entonces sí, sin más me apretó fuerte mi mano y se marchó.

jueves, 24 de junio de 2010

VUELVE CIRO PERTUSI

2010 JAURIA SON :
VOZ Y GUIT :DEMIAN CIRO PERTUSI
GUIT Y COROS: ESTEBAN "22 " SERNIOTI
BAJO Y COROS : MAURO AMBESI
BATERIA ,PROG, Y COROS: RAY FAJARDO

viernes, 11 de junio de 2010

Bestial...se estrena más adelante :(

Según L.A. Times, CBS esta posponiendo la premier "no sólo para alejarse de Charlie St. Cloud, sino también para esperar el lanzamiento de I Am Number Foura el 18 de febrero, un thriller de ciencia ficción de DreamWorks donde actúa Alex."

Beastly se estrenará oficialmente el 18 de marzo de 2011.
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Una Noticia Horrible, hubieran dicho de entrada la fecha, así me hacía la idea. Imagínense que si allá se estrena en Marzo...acá no llega nunca más....aiiiii que bronca me dan.


domingo, 6 de junio de 2010

Ensueño en Buenos Aires. Capítulo 9

9.

Porque siempre estarán en mí
Esos buenos momentos
Que pasamos sin saber, que un amigo es una luz
Brillando en la oscuridad, siempre serás mi amigo
No importa nada mas

Enanitos verdes

PVO Cecil

Tres años pasaron desde aquella vez. Desde el día que Roberto Landau se fue de entre nosotros, Marianela jamás volvió a ser la misma persona; ahora con sus veinticinco años era una persona triste y solitaria.
Ella solía ir a bailar a los boliches más paquetos de la Capital Federal, ahora pasaba su tiempo libre tejiendo y destejiendo pulóveres, bufandas, medias y todo tipo de ropa de lana de invierno, y en el verano se dedicaba a la cocina o a la limpieza. Era muy triste verla. En los únicos momentos que parecía volver a brillar de vez en cuando, era en su nuevo trabajo; repartidora de pizzas.
Al morir su padre, él había quedado en banca rota y lo único que pudo dejarle a Marianela fue su casa, que la vendió y se compró la motito para trabajar, mientras que con su sueldo alquila una casa, acá en Balvanera a pocas cuadras de la casa en que ahora yo vivo, junto a Gabriel.
A la muchacha le costó adaptar su acomodado modo de vida anterior, en el barrio de La Recoleta, y saber que su querido bar está en manos de otros dueños, otras personas y vidas distintas, pero los clientes, siguen siendo los mismos.
Muchas cosas cambiaron. A lo largo de este camino nos encontramos con infinidades de desilusiones, de alegrías, de tristezas, de éxitos y fracasos.
Mi vida solía estar plasmada de desaciertos y soledad, que junto a Gabriel, logré cambiar. Cualquiera pudiese pensar que soy feliz, o que me siento completa; pero no es así. Ahora la tristeza y la soledad las veo plasmadas en mi mejor amiga, y hasta que no vuelva a ver brillar sus ojos, jamás podría terminar de sentirme completa. Es a causa de ese panteísmo que tanto creo: Si la vida lastimó a mi amiga, en parte me lastimó a mí.
Por cierto, en estos tres años, ninguno supo nada de Luca. Y Marianela, desde aquel día, tampoco lo volvió a nombrar y nadie se atreve a hacerlo, por respeto a su dolor. ¿Qué será de él?

-¿Te pasa algo?- me pregunta Gabriel rodeando mi cintura- Te siento distante hoy
-Pensaba- le dije mirando nuestro reflejo en el espejo de la habitación- ¿Diana está con Laura?
-Sí- me dice mientras deja el maletín en el piso y comienza a sacarse el saco, el reloj y todas esas molestias que lleva puestas a su trabajo- va a comer con ella, así nosotros terminamos de decorar las cosas para mañana
-Ya puse los globos, las guirnaldas, compré los vasitos y los platitos descartables ¿Falta algo más?
-No…creo que no falta nada. ¡Cinco años! Como crece mi nena, me asusta- dijo sentándose en la cama y tapándose la cara con las manos, ese gesto de cansancio que siempre realizaba al llegar del trabajo- ¡Ah!- dice descubriéndose el rostro y yo me siento a su lado- Me llamó Marianela, dice que no viene a comer, porque se siente mal, hoy.
-Me preocupa…quiero hacer algo para alegrarla, pero no se qué hacer- le digo con pesar
-Ya se nos va a ocurrir algo, dale tiempo- me dice acariciando mi rostro y mis pensamientos comienzan a perder coherencia, como siempre que hace eso. Y otra vez, sus labios se rozan con los míos primero suavemente y luego con mayor insistencia, mis manos revuelven su cabello castaño y en el momento que comienza a desprender mi camisa; suena el timbre. Me levanto rápidamente y sin mucho éxito arreglo mi pelo y mi camisa

-No atiendas, volvé. Entre el trabajo, Diana, y la vida nunca tenemos tiempo para esto y…
-¿Y si es Marianela?- le digo con cierto enojo y veo su mirada resignada

Fui a abrir y vi que tenía razón, efectivamente era Marianela
-¡Viniste!- casi grité- Extraño cuando no venís todos los días
-Ya sé que dije que no iba a venir…pero tenía ganas de verlos- me dice con ese tono de amargura y de resignación que suele usar
Ella me abrazó fuertemente y supe que si había acudido a nosotros, es porque aquel presentimiento mío, de que ella se encontraba mal últimamente era correcto “tranquila” susurré en su oído y su cuerpo tenso volvió a respirar con más normalidad y la vi sonreír por un instante. Entonces divisé que entre sus manos traía una caja, del tamaño de una caja de zapatos, pero era de un cartón duro y rojo como si fuese una caja de chocolates
-No hacía falta que traigas nada- le dije con cariño, mientras Gabriel se asomaba a saludar

-¿Voy poniendo la mesa?- preguntó
-Sí- le respondí y las dos nos sentamos. Es raro cuando a veces los roles de hoy se mezclan. Marianela es una repartidora de pizzas, trabajo que solíamos asociarlo a los hombres, Gabriel a veces pone la mesa, lava los platos y hasta va a comprar, yo sigo trabajando en la revista, aporto sustento que antes solo lo hacían los hombres y manejo y lavo el auto…me sorprenden a veces los roles que jugamos en este siglo. Cambiamos, nunca se si para bien o mal, pero sé que todo cambia de una manera increíble.
-Hace un par de meses que vengo recibiendo cosas y son contadas las personas que creo me las enviaron. Y si son ustedes, quiero que me lo digan. Por favor.
-Nosotros no te mandamos nada- le dijo Gabriel cuando traía los cubiertos- ¿Qué hay en la caja?

Marianela abrió la caja roja, que parecía de bombones, pero allí no los había. En vez de eso sacó cinco rosas rojas de las más bellas que vi en mi vida, el aroma así que me sintiese enamorada del aire, también había allí postales de color rosa y violeta. En una decía “Te amo” en la otra “Te extraño”, y cosas por estilo. Había un anillo, que a mi parecer parecía de oro y lo más sorprendente de todo fue que de aquella caja, Marianela sacó un abanico de dólares

-Todos los meses recibo una rosa, una postal, cien dólares y este mes; un anillo de oro. Esto es una locura
-¿Te parece una locura que una pelirroja de ojos verdes tenga un admirador?- le preguntó Gabriel- Después de mi mamá, de Diana y Cecil sos la mujer más linda que conozco

Yo me reí, la ternura con que Gabriel solía tratar a todos, cuando quería, hacía que lo ame más. Creo que es su mejor cualidad, sabe apreciar lo bueno que hay en la gente, supongo que es lo suficientemente observador para ser así…es como si pudiese mirar el alma de las personas, como si además de ser doctor en cuestiones físicas, también supiese arreglar mejor que nadie el espíritu de alguien que no ve, lo bueno y maravilloso que hay en cada uno. O tal vez…esté tan enamorada de él, que exagero su forma de ser. No importa.

-Es verdad- coincidí- pero hay que admitir que es raro ¿Por qué no te da los regalos personalmente?
-Puede ser tímido- argumentó mi novio
-O…puede estar vivir lejos- aventuré con algo de miedo a la reacción de Marianela, los tres nos quedamos en silencio sin decir palabra por largo rato, hasta que Gabriel se levantó a traer los platos con los fideos y la salsa blanca

-Puede ser que viva lejos. Yo pensé lo mismo. Es más creo que puede ser…- pero no terminó la idea y se atragantó con un fideo “tirabuzón”, di la vuelta alrededor de la mesa y golpee se espalda para que hiciese provechito y desde el otro extremo, Gabriel que miraba penetrante con los brazos cruzados sobre la mesa dijo:

-¿Crees que es Luca no?
-Sí- dijo Marianela y sucumbió en un sollozo ruidoso e histérico, hacía mucho que no expresaba muchas emociones y esta vez, parecía ser la gotita que rebalsó el vaso. La abracé y Gabriel se fue a buscar pañuelitos para que secase sus lágrimas- Lo extraño, lo extraño horrores. Cierro los ojos y pienso en él, pienso que mi papá me dijo que lo perdonase, que fue la avaricia la causa de su muerte, pero yo no puedo olvidar, no puedo, no puedo
-Quedate, tranquila. Vamos a averiguar si es él. Yo creo que no hay persona en el mundo más arrepentida que Luca, y puede ser que esa plata te la mande como símbolo de que quiere devolverte todo, pero no te preocupes, tampoco te ilusiones en vano- le dije y Gabriel asintió con la cabeza
-Si por lo menos hubiese tenido más tiempo de hablar con mi papá, y preguntarle que hacer. Estoy tan perdida…no quiero hacer nada en la vida ¿Para qué estudiar, o tener un trabajo, o una casa? Si yo no tengo a mi familia…mi mamá primero, después mi papá y además Luca…
-Nos tenés a nosotros, acá vamos a estar siempre- le dijo Gabriel

El timbre sonó nuevamente

-Yo abro- pidió Gabi y al cabo de unos largos minutos volvió con la cara pálida y sin saber bien que decir- ¿Cecil podés venir un segundo no más?
-Sí…- dije con desconfianza por el tono de voz

En la sala de estar un joven con el pelo, que anteriormente era un rubio tenido, ahora era de su negro original, ya sin sus pircings. Sus anteriores ropas que solían ser deportivas y anchas, ahora iba vestido con unos Levi’s nuevos y una linda camisa. Ya no llevaba sus lentes de contacto celestes, sino que vislumbraba sus preciosos ojos avellanas. El cambio era drástico, si antes parecía apenas un adolescente ahora Luca con veintidós años, era todo un hombre.

Ensueño en Buenos Aires. Capítulo 8

8.

Estás buscando un viejo camisón
estás buscando alguna religión
estás buscando un símbolo de paz.
Estás buscando un incienso ya
estás buscando un sueño en el placard.

Charly García

-Quiero ir al baño- pidió Diana tirando de la ropa de su padre con insistencia- por favor- concluyó al ver su mirada de desaprobación. Pero no era por los modales, por lo que Gabriel se preocupaba en ese momento.
-¿Al baño? Hasta la puerta te puedo acompañar, pero no puedo entrar…- respondió sonriéndole a la niña

Diana se acercó hasta su lado y le pidió con un gesto que se agachase. Al oído le susurró
-Pero necesito que me ayuden, no se ir sola

Gabriel miró impaciente a sus amigos. Luca no sacaba la vista del piso. Marianela no dejaba de mirarlo con reproche en sus ojos y, para su sorpresa, Cecil miraba hacia su dirección en el momento en que sus miradas se encontraron. Sin poder evitar darse por aludida de aquellos profundos ojos verdes, la muchacha, se dirigió hacia él y la pequeña.
-¿Qué les pasa que tienen esa cara de…?
-Esa cara fea- se atajó a decir Gabriel cuidando de que la niña no escuchase malas palabras
-Iba a decir “esa cara de mal humor”…será que te tomaste el papel de papá un poco veloz ¿no?
-No quiero pelear ahora. Quería pedirte un favor- explicó tratando de sonar suave y comprender lo turbada que Cecil se debía encontrar luego de la llegada de Laura
-Decime- dijo con una sonrisa al ver que Gabriel volvía a usar su tono sosegado y cordial de siempre
-Diana quiere ir al baño y yo…bueno. Necesita a una chica- le dijo incómodo
-Haberlo dicho antes- rió- Vamos, bonita. Que sino las vejigas se descargan solas y no es agradable-

Cecil se alejaba con Diana sostenida de una mano hacia los sanitarios. Gabriel miró a los desentendidos Luca y Marianela, y decidió seguirlas. Una vez desaparecidos los tres, Marianela explotó:

-¡No te da vergüenza venir! ¡Tan descarado de aparecerte así!- le habló en un tono bajo pero cargado de ira, para que no se escuchara en la habitación de su padre. Y antes que el chico la interrumpiese prosiguió- ¡Sos el culpable de que esté en este lugar! Puedo no denunciarte en la policía, pero no te aparezcas en mi vista nunca más. Ya te lo dije ¿No te lo dije?- preguntó con cierta vehemencia, en parte del odio que sentía, en parte por las horas de sueño que le faltaban
-Perdón. Voy a reparar lo que hice y vas a volver a amarme como antes. Es cuestión de tiempo…es que quería estar a tu lado en un momento malo como este. Es lo que la gente que se ama hace ¿no?- replicó mientras comenzaba a alejarse con la frente en alto y a mitad del pasillo volvió a darse vuelta para repetir un débil “Perdón” y volver a esconder su mirada tras la gorra.

Luca descendió escaleras abajo y se aventuró a la oscura calle bajo las estrellas que brillaban en la noche. Una brisa recorrió su cuerpo hasta estremecerlo. Las ideas se arremolinaban en su mente de manera que le era casi imposible pensar. Él sabía una cosa; quería demasiado a aquella chica a la cual había herido sin conocer y ahora no encontraba el modo de recuperarla…pero él sabía que lo haría, no importaba cuando, ni como, recuperaría lo que perdió. Primero debía esperar que pase la tormenta ¿Y mientras tanto como esperaría?
Bien sabía que en su barrio y en su entorno, trabajo no podía conseguir. Este era uno de esos momentos en que realmente Luca se odiaba por no haber terminado la escuela. Sin el maldito título del secundario no podía ni siquiera ordenar latas en un supermercado. ¡Periodista deportivo! Hacía dos horas Cecil lo había convencido de que podría ser eso…y le llegaba la hora de caer a la realidad, a la desolación y su verdad.
Llegó cansado a su humilde casa y fue recibido con un tibio abrazo de su madre y algunos de sus tantos hermanos.
-Lo único que puede alegrarme el día…es que la bestia que tenés como novio, no esté acá- le dijo Luca en un tono, hasta podría decirse, cariñoso y sincero
-Te dije que tiene nombre- lo regañó pero sin mucho enfado
-Las cosas nunca cambian vieja, los tipos te tratan mal y vos los seguís apañando- le recriminó el hijo
-Porque vos fuiste muy bueno con la colorada ¿no? Empecemos por casa antes de saltar así

La cara del muchacho pasó de trigueña a púrpura:
-Mamá, yo nunca le pegaría. Y si supiese que me iría a enamorar de la hija de un empresario con tanta plata de sobra…la usaría para un bien común, no para un par de “amigos” que se fueron a Brasil. Es más, después de esto, no pretendo estafar a nadie más en la vida. Porque entendí que esas personas podrían ser mi madre o un hermano o una novia. Yo aprendí, pero vos…
-A mi no me pega Rafael, porque yo tengo carácter – se defendió incomodada. Entonces su hijo le retuvo el brazo de manera delicada y, con toda la tristeza del mundo en sus ojos, dejó al descubierto las marcas de su madre
-Te lo dije una y mil veces mamá. O me voy yo, o se va él y hago la denuncia
-No hijito…Rafa se va a enojar
-Quedate tranquila, si se enoja mis amigos de la seccional tienen muchas alternativas. Si las conoceré yo

Su madre siguió sosteniendo débiles argumentos, pero no pudieron calmar la bronca que Luca llevaba adentro suyo. Terminó por armar un bolso y con todos los ahorros de ese año, que no eran la gran cosa, logró sacarse un boleto de micro y dirigirse a Córdoba, dónde unos familiares le prometieron ayudarlo. Dijeron que tenían trabajo para él…y que su forma de vivir iba a cambiar radicalmente, que si allí iba, trabajo y pan no le faltaría. Pero que el trabajo del campo…no se parecía en nada al de la ciudad. Y por supuesto; no faltaba el primo “Tito” que lo iría a recibir en la estación de ómnibus.

Era la hora de visita y Cecil se había llevado a la pequeña a dar una vuelta por la plaza y comprarle un helado; ya que el hospital no era un lugar agradable para una niña.
Dentro de la habitación Marianela y Gabriel miraban sin mirar a la pequeña televisión que allí se encontraba. Cada uno se encontraba profundamente consternado por el señor Landau. Siempre había sido un hombre fuerte y cordial, siempre con una sonrisa en sus labios; y ahora su única debilidad lo había llevado al borde de la muerte. Tan importante era el dinero en su vida, que no podía imaginarse una vida sin privilegios, un alto precio se encontraba pagando.
Marianela comenzaba a angustiarse nuevamente y unas gruesas lágrimas salían de sus ojos, cuando miraba a su padre y veía el respirador artificial conectado a su cuerpo

-Mari- le dijo Gabriel acercándose a su lado y acariciándole los hombros en símbolo de fuerza-. Va a estar todo bien
-¿Y sino está todo bien? ¿Qué voy a hacer yo sin él? Primero mi mamá y ahora mi papá… ¿Por qué a mi?- preguntó tendiéndose en los brazos de su amigo
-Tus amigos estamos con vos, tranquila
-¡Sí! Amigos como Luca ¿no?
-¿Qué pasa con Luca?- se extrañó
-Preguntale después a Cecil…yo ya no quiero hablar más de él

-Hija- dijo débilmente el señor Landau, cuando comenzaba a despertarse y a hacer gestos para que se acercara. Gabriel se corrió a un lado y dejó que la chica pudiese abrazarlo
-Papá no hables…te va a hacer mal- dijo extendiéndole un lápiz y un papel que había reservado pensando que para cuando se levantase iba a querer hablar y él no podía hacerlo. Roberto sonrió ante la ocurrencia de su hija y en el papel de manera rotunda y contundente le expresó

“Perdón. Aprendé de mi, hija. Y no te preocupes por problemas que tengan solución. Ya sé que fue ese muchacho el que me estafó, no soy ningún imbécil, aunque parezca un viejo inútil a veces. No lo martirices…si yo fuese él, hubiera echo lo mismo con algún millonario que desperdicia su tiempo y dinero, en hacer sólo más dinero…ni que pudiese llevármelo a la tumba”

-Si sabías que era él ¿Por qué no dijiste nada?- preguntó su hija secándose las lágrimas con la carta en la mano aún
-Porque…tenía esperanza de haberlo juzgado mal
-¡Te dije que no podías hablar papi!

En ese momento Roberto Landau, agarró su corazón con una mano y con un ademán pedía ayuda. Gabriel corrió hacia él y despejó la zona de utencillos y demás
-Llamá a la doctora, rápido Mari- le indicó Gabriel

El tiempo le pareció transcurrir más lento de lo normal a Marianela, la doctora llegó y junto a Gabriel intentaron reanimar al paciente que se había desestabilizado, pero el corazón de su padre no parecía reaccionar a los intentos de los dos médicos. Los enfermeros iban y venían trayendo cosas y ella creía estar sumida en otra realidad que no era la suya, como si estuviese viendo la escena de una película, en un final culminante y tenso. Hasta que se dio cuenta que Gabriel intentaba decirle algo con insistencia
-Va a haber que intervenirlo…vamos al quirófano. Esperanos ahí ¿Me escuchás Mari?
-Si…vamos- dijo débilmente

Fue una hora interminable la que la muchacha estuvo esperando en la puerta del quirófano, sola y sin un augurio, sin saber que ocurría allí dentro. Ni la voz, ni la expresión de Gabriel supieron tranquilizarla. Porque cuando se llevó a su padre, él se encontraba particularmente nervioso
Con los ojos rojos, inyectados en sangre, y la mirada desorbitada salió Gabriel del quirófano y se encontró cara a cara con Marianela, él extendió una mano hacia su hombro y se sacó el barbijo que llevaba puesto

-Gabriel… ¡Decime cómo está!

Él solo negó con la cabeza y llorando le dijo;

-Sufrió una Isquemia…hicimos todo lo que pudimos, pero lo perdimos

Marianela se tapó incrédula la cara con las manos y en un llanto desgarrador sus rodillas se doblaron y cayó al suelo. Estaba agazapada en el piso cuando Gabriel se arrodillaba para envolverla entre sus brazos y consolarla. Pero nada podía calmar el dolor de la muchacha, un inmenso vació se extendía por toda su alma y el dolor avasallaba cada centímetro de su cuerpo. No podía dar crédito a la realidad y no quería aceptar la verdad, pero allí se encontraba. Huérfana. Sin una madre y ahora…sin un padre.

viernes, 28 de mayo de 2010

Nuevas fotos de Alex




Y la pregunta sigue siendo....Por qué Vanesa? POR QUÉ????????

sábado, 22 de mayo de 2010

Ensueño en Buenos Aires. Capítulo 7

7.


Cuando el doctor dijo señor
Lo felicito es un varón
Como poder explicarlo ¿como?, como poder explicártelo
El amor de un padre a un hijo
No se puede comparar
Mucho más que todo no si vos sabes


Vicentico


Gabriel miraba embelesado a su pequeña hija e increíblemente veía un gran parecido entre ellos; no obstante madre e hija no parecían muy emocionadas.

-Explicame- comenzó el doctor tratando de serenar todas las emociones que en su corazón se venían conteniendo y parecían a punto de explotar a flor de piel-. Explicame todo en orden, primero quiero saber por qué te fuiste, por qué me separaste de mi hija y, por último, por qué se te dignó volver. Explícamelo ya.

-No hables fuerte. Pensá en Diana
-No seas sinvergüenza que la que no piensa en Diana, acá, sos vos- dijo Gabriel fulminando con la mirada a su interlocutora-. Vení Diana, vení a mirar la tele. ¿Pongo los dibujitos?

-No, a mi me gusta la novela- objetó caprichosa
-Pero es de noche, no podés mirar las novelas de la noche- le dijo con suavidad
-Mamá me deja- protestó cruzándose de brazos

-Pero papá no. ¿Me oíste? Se miran dibujitos o nada- replicó con seriedad como si estuviese acostumbrado a hacer aquello cada noche de su vida. Una angustia terrible lo invadió. ¿Cuántas otras cosas él se habría perdido de la vida de su hija? ¿Cuánto se habría perdido de corregir, enseñar, vivir, disfrutar, consolar cuando se lastime una herida o sanar un corazón roto?

La niña calló y se puso a ver el canal que para su padre seguía llamándose “Magic Kids” y ella lo conocía como “Disney XD”, él miró extrañado la televisión y sin más se dirigió a hablar con Laura.

Se sentaron en la mesa, mientras un aire de tensión se expandía en el ambiente, y suprimiendo las cortesías de la vida social, como invitar un mate o un café con biscochitos, Gabriel preguntó;

-¿Y?

-Bien- comenzó la mujer tras un largo suspiro- Me enamoré, como jamás en la vida. Me enamoré como nunca me habré enamorado de vos. Y decidí irme con él, lejos, a algún lugar en el que no me encontrases. Le dije que nuestra hija era de él y comenzamos a construir un futuro. Pero el tiempo…el tiempo deterioró el amor, es más ya no sentía nada por él, tal vez fue solo una obsesión. ¿Quién puede saber?

-¡¿Quién puede saber?!- replicó enfadado conteniendo las gruesas lágrimas de bronca que de sus ojos querían asomar y con un ademán se contuvo de no pegarle, sólo por ser mujer.
-¡También fue duro para mi regresar! Quiero que me perdones, por favor- suplicó

-Nunca en mi vida podría perdonarte… ¿no tenés parámetros del bien y el mal? ¿No sabés todo lo que me sacaste durante estos años sacándome a mi hija? No vengas ahora con eso del arrepentimiento, porque no tenés perdón…cuando los abuelos se enteren que durante dos años se perdieron de ver crecer a su única nieta, tal vez la última que tengan en su vida. Fuiste egoísta. Fuiste una porquería.

-Yo…
-Vos nada. Escuchame- le dijo tomando calma y volviéndose firme, recuperándose de la inestabilidad sufrida-. Yo no te voy a sacar la custodia, si es que te venís a vivir cerca de acá. Yo puedo alquilarte algo a unas cuadras de acá. Pero quiero que trabajes, para que no le falte nada y para que el día de mañana te vea como un ejemplo y no recuerde la madre que tiene ahora- prosiguió duramente-. Quiero verla todos los días, o día por medio como exagerando y los fin de semana llevarla a pasear a dónde se me de la gana

-Muy bien- coincidió agachando la cabeza


Al otro lado de la ciudad ya amanecía, y Cecil y Luca habían pasado la noche viajando en el tren Sarmiento ida y vuelta, ida y vuelta durante horas. Hasta que el hambre los hizo bajar de ahí, nuevamente en la estación de Once

-Por favor, no pasemos cerca de lo de Gabriel- suplicó Cecil cuando comenzaban a caminar introduciéndose en la plaza Miserere

-Bueno…pero te aseguro que a la guacha esa de Laura la habrá rajado a la mierda, no te preocupes. Para mí lo único que quiere el doc. es a su hijita- le dijo Luca con seguridad

-Hoy había festejos en la plaza ¿no?- preguntó la chica tratando de cambiar de tema-. Por el 25 de Mayo y los doscientos años o algo así

-Sí…pero va a ser re aburrido, y lo último que tengo ganas es de escuchar a la vieja esa hablar- dijo Luca demostrándole a Cecil que con diecinueve años todavía era un adolescente rebelde y sintió hacia él un cariño de madre, a pesar de que la diferencia de edad era de solo cinco años, entre su madurez había una distancia abismal.
-No seas irrespetuoso con la presidente- lo regañó

-Claro, ella me respeta mucho ¿no?- contestó realmente triste y Cecil comprendió que el rechazo que sentía hacia cualquiera de esas figuras era comprensible, tal vez él no era ningún angelito de Dios, pero tampoco tuvo la posibilidad de tener contención en un hogar o en una escuela, nadie que pensara en él como alguien con un futuro, una persona con potencial
-Tenés razón- lo consoló la chica-. Pero vamos a ver que onda. Che ¿Tenés pensado estudiar algo?
-Demasiado me costó el secundario- dijo riendo de la descabellada pregunta de su amiga
-Pero… ¿No hay nada que te guste hacer?

-No, bueno si hubiese algo que me guste sería solo para decepcionarme después y eso no me gusta. Prefiero ser feliz con nada, que vivir atormentado de sentido- le contestó un Luca filosófico
-No me vengas a hablar en forma de Tango, y además con intentar no perdés nada, si ya tenés la base…aunque sea dura y se caiga a pedazos la universidad pública es una de las mejores.

-Bueno…me gusta el fútbol. Podría ser periodista deportivo, pero no se si me da el bocho- argumentó débilmente
-No seas tonto, mañana voy a ver cuando te podés inscribir y el año que viene empezás
-Pero…
-Pero nada. Es mi última palabra. Y vas a trabajar para devolverle centavo a centavo lo que a Marianela le robaste
-Muy bien- coincidió agachando la cabeza



-¡Papá!- gritó Marianela al entrar en su casa y verlo tirado en el suelo con una mano en el corazón y respirando entrecortadamente. Tenía el teléfono sobre su regazo y unas cuántas boletas esparcidas por el piso- ¿Qué te pasó?- le preguntó desesperada mientras se agachaba a su lado. Desesperada buscó una almohada para él y luego llamó a una ambulancia

-Hija- expresó con dificultad- me duele mucho
-¿Dónde pa?
-En el corazón.
-No te preocupes, ya…ya llega la ambulancia. Quedate tranquilo- respondió con tal nerviosismo que sería imposible de tranquilizar a nadie.

Recién a la media hora la ambulancia llegó y el señor Landau fue trasladado al hospital dónde trabajaba Gabriel, por pedido de Marianela. Luego de una pequeña intervención quirúrgica el médico dijo;
-Él está estable por el momento. Sufrió un pre-infarto, pero es crucial para su recuperación que no sufra de ningún estrés porque puede ser fatal. Dígame… ¿el paciente sufrió algún episodio traumático reciente?
-Sí- respondió la muchacha con resentimiento- Sufrió una gran estafa y se enteró esta mañana
-Es una situación muy complicada y también le recomiendo a usted estar acompañada de algún familiar o amigo, por si necesitamos hacer algún trámite que el señor Landau no esté solo
-El amigo más cercano de la familia es un doctor de este establecimiento…Gabriel Duncan, no se si lo conoce
-Si, si Claro. El doctor jovencito. Sería bueno que lo llame a él o a cualquier amigo o familiar- dijo el doctor y se alejó, cuando la muchacha ya comenzaba a marcar el número de su amigo, después de varios tonos atendió, con una voz que denotaba cansancio
-¿Hola?- respondió desde el otro lado
-Gabi ¿podés venir al hospital?- preguntó la chica conteniéndose de no llorar por el miedo y el desamparo que sentía en aquel lugar tan angustiante
-¿Estás bien? ¿Qué pasó?
-Sí, yo sí. Papá tuvo un pre-infarto

Gabriel en otras palabras echó a Laura de su casa y se quedó con su hija, prometiéndole que al día siguiente iba a tener un lugar cercano dónde residir, pero que había surgido una urgencia, que se fuese a un hotel por solo esa noche
Sin saber nada de lo ocurrido, llamó a Luca contándole la situación y, por supuesto, este decidió concurrir al hospital también y como Cecil estaba a su lado también le contó lo ocurrido al señor Landau, pero no le dijo que Gabriel estaría allí

-No entiendo- le dijo la chica- a vos ¿Quién te llamó? Creo que serías la última persona a la cuál Marianela llamase
-Los del hospital. Ella no tiene parientes cercanos además del padre. Desde que su madre murió ya no se hablan.
-Entiendo, vamos- le contestó y se dirigió hacia el sentido contrario del que caminaban con apremio- el Bicentenario tendrá que esperar doscientos años más.


Eran las nueve de la mañana cuando en la sala de espera apareció por el extremo del pasillo, un alto, joven, rubio y bien vestido doctor que llevaba de la mano a una niña caprichosa.
Mientras que por el otro una chica de rulos alborotados y mirada ensoñadora iba acompañada de un casi adolescente con gorra de Nike, piercings y su particular remera del Barcelona. En el centro del pasillo una pelirroja que parecía salida de una propaganda de “L’Oréal París” a punto de decir “Porque vos lo valés” estaba recostada tristemente en el umbral de la habitación 317 dónde su padre se recuperaba lentamente. Los cinco se encontraron frente a la habitación y se miraron desorbitados, sin saber por dónde empezar a hablar.
Marianela se preguntaba… ¿quién era aquella pequeña que acompañaba a su amigo? ¿Por qué demonios se encontraba Luca allí, quién había sido el culpable de todo aquello? ¿Por qué Cecil había llegado con Luca? ¿Por qué tenía que pasarle todo aquello en un solo día?
Diana pudo observar lo perturbada que se veía la amiga de su padre y con su sencilla visión del mundo resolvió resolver los problemas de aquella con un fuerte abrazo que sólo llegaba a las rodillas de Marianela, la chica conmovida se agachó y dejó consolarse por la pequeña durante largo rato sin decir palabra.