martes, 22 de septiembre de 2009

Fan Fic ♥ Clary & Jace ♥ Capítulo 10

Ay...hace mucho que quería actualizar, que quería seguir el fic, que quería correr, ir a danza y toda la bola. Pero bue, todo se había complicado un poquito y ahora. Ya toy acá y punto jajaja. Y acá tienen el capítulo 10, espero que les guste. Y Gracias a Todas por sus comentarios!!! Espero ahora dentro de un rato pasar a ver todos los blogs que en éstos días no pude, y nada más por ahora

Gracias de nuevo a Todas


10. Mitad Ángel, mitad Demonio

Pvo Clary

Volvimos a Nueva York, este es realmente nuestro hogar; aunque Amatis no le haya gustado mucho la idea de quedarse sola prometimos visitarla lo mas seguido posible.

Para mi sorpresa Isabelle no se había quedado por mí o por Jace sino por Simon. ¡Dos días hace que desaparecieron juntos! Izzy llegó una mañana y me dijo que no cuente nada, pero era que Simon, todavía no se animaba a decirle nada a Maia, porque ella estaba en uno de esos días en los cuales su irritabilidad llegaba a un punto altamente peligroso y entonces Isabelle y Simon emprenderían una gira nocturna por todos los bares VIP habidos y por haber de La Gran Manzana

En cuanto a mí, me siento contrariada, Jace había demostrado una comprensión absoluta con esta noticia. Pero hace unos días lo siento ausente, distante y quizás hasta frío, bueno no literalmente frío ya que su pecho se encuentra tibio sobre mi cabeza, como su brazo que rodea mi cintura. Los dos estamos tendidos en la cama vagamente. Pero, no siento relajado ese brazo que me cubre, y, al levantar la vista, menos aún encuentro una mirada cálida, sino completamente gélida y algo horrorizada. Sin que el se percate siquiera de mí sigo la línea de sus ojos hasta cruzarme con los insulsos escarpines que, de casualidad, Isabelle había encontrado en el instituto y los colgó alegremente en la ventana de nuestro cuarto.

-¿Pasa algo?- inquirí preocupada ante esa mirada de desconcierto hacia aquel inofensivo objeto

-No- contestó Jace, sacudiendo la cabeza, como alejando algún mal pensamiento. Y se levantó, de repente, de la cama desperezándose recelosamente como un gato. Mientras comenzaba a ponerse unos Jeans, vistiendo así de manera más decente –Voy a preparar algo de desayunar- agregó bostezando

A los pocos minutos Jace volvió a entrar al cuarto con una sonrisa divertida dibujada en sus labios

-¡Es de noche!- anunció sorprendido- y yo que iba a preparar de desayunar, dormimos bastante ya- continuó mientras se acercaba al armario, lo abría y extraía de él un precioso vestido rojo de una tela suelta- Vamos a comer afuera mejor

-¿No prefieres unos fideos pegados y quemados míos?- repliqué sonriendo e incorporándome en la cama mientras me cubría con las sábanas, en respuesta, Jace depositó el vestido sobre nuestra cama

Fuimos a uno de mis lugares favoritos para comer, aunque sentía repulsión por mis comidas favoritas y unas ganas constantes de salir de allí, pero no le dije nada a él que seguía mirando desquiciadamente perdido a un lugar más allá de mi mirada

-Tengo ganas de vomitar, otra vez- comenté para que me mirase y lentamente bajó la vista hacia mí

-Es normal,

-Sabes, creo que Angel podría ser un buen nombre-dije sin apartar la vista del plato, y él rió espontánea y amargamente, como para sí- ¿Qué? ¿Que tiene de malo?

-Nada- me contestó sin expresión y recuperando la compostura

-Nada, OK. ¿Entonces que te causa gracia?- apunté irritada de su carácter

-Bueno, le queda tan bien Angel como Demonio en cualquier caso tiene las dos cosas en su sangre- Pareció no querer hacer aquel comentario, pero simplemente era lo que temía, lo que él pensaba. ¿De que servían las palabras que había empleado hace unos días?

Esos pensamientos explotaron en mí como una mecha que hace mucho se encendió y recién acaba de quemar. Me levanté y me fui. Dejando un Jace solo e incrédulo

-No es para tanto- gritó sin levantarse de su asiento pero fulminándome con la mirada

-Sí que lo es- respondí desde la puerta, mientras la gente nos observaba como si fuera un encuentro de tenis

Afuera las nubes se incrementaban y el cielo pintado de un gris pálido amenazaba con estallar en una cruel tormenta. Las hojas se arremolinaban con el viento y lamenté no tener un suéter puesto, sola caminé debajo de la llovizna que comenzaba a asomarse y mis pensamientos se enredaban peor que aquellas hojas, en primer lugar, había sido solo un comentario ¿Por qué había echo ese escándalo? ¿No era ya demasiado pesar para Jace aceptar un hijo que no era suyo, querer pretender que también le tome cariño? Ante éstas ideas, hubiera pegado la vuelta y correr a sus brazos, pero no podía negar que estaba ofendida…El instituto, allí no abría nadie, allí podría ir en estos momentos, doble la esquina y me dirigí hasta mi segundo hogar

En nombre del Ángel la puerta se abrió, caminé tranquila por los pasillos, hasta que una voz me sobresaltó:

-¡Clary!- gritó Isabelle unos cuántos pasos detrás de mi- ¿Qué demonios haces aquí, a éstas horas?

-Creí que no había nadie…- me defendí- pero, ¿Qué haces, tú aquí?- repliqué y vi como ella se contrariaba y se ruborizaba a la vez.

-Es que la gente ve a Izzy como a una abusadora de menores al verme a mí, por eso decidimos venir aquí- explicó con naturalidad mi mejor amigo

- Exacto- corroboró Isabelle- y Clary, ¿de qué escapas tú?

- Jace- contesté desplomándome en un sillón próximo, Isabelle y Simon me imitaron y a continuación les conté lo ocurrido en el restaurante

-Clary- comenzó Isabelle con un tono solemne de experta en tratar aquellos problemas- una mujer se hace madre desde que lo lleva adentro, y un hombre se hace padre recién cuando lo ve nacer. Dale tiempo- agregó resuelta

-Sabes bien que ese es el problema, ¿Cómo puedo pretender que se sienta un padre, si él no es el padre?- dije escondiendo mi cara entre mis manos. Sonó el timbre.

Simon que nos miraba a los dos sin sentirse parte de la conversación se levantó y fue a atender

Se escuchó un golpe seco, un forcejeo, luego un portazo y nuevamente se incrementaron los ruidos hasta que reapareció Simon con una sonrisa de suficiencia en los labios seguido de un Jace empapado por la lluvia y encolerizado

-¿Quién te crees para cerrarme la puerta en la cara de mi propia casa?

-¿Casa?- inquirió Simon

Aquello era simplemente insoportable, me levanté dispuesta a marcharme nuevamente, y mientras me dirigía a la puerta de entrada y la abría con un gran esfuerzo, una mano se cerró fuertemente sobre mi brazo cuando ya estaba sobre la calle y la tormenta caía a cántaros entre Jace y yo.

Lo miré loca de ira, pero encontrarme con sus ojos centellantes acalló todos mis sentidos ¿Cómo alguien podría ser tan hermoso, incluso empapado hasta los pies?, su pelo se pegaba a su nuca y cada gota que caía por su piel se desdibujaba en la inmensidad de la noche. Yo, estornudé.

-Salud- dijo Jace sin soltar su mano de mi brazo- y…Perdón.

-Gracias- contesté a regañadientes

-Fui idiota, sí ya lo sé otra vez. Pero lo intentaré ¿de acuerdo?

-¿Eso es todo lo que tienes para decir?

-No, hay más…-me interrumpió y me erguí para escuchar sus disculpas; en vez de eso, deslizó la mano que me sujetaba hasta mi cintura y tiró de mi cuello con la otra, ¿Cómo negarse a Jace? ¿Cómo rechazar aquella disculpa? No, no la rechacé. Me dejé perder entre sus brazos y su cálido beso en contraste de la tormentosa lluvia que caía entre los dos

-Te va a enfermar ésta lluvia- confirmó Jace mientras interrumpí nuestra reconciliación con un nuevo estornudo.

-Vamos a casa- Coincidí, mientras él sacaba un pañuelo y me lo entregaba. Por poco, casi caigo en su engaño

-¡Jace!- exclamé- este pañuelo está sucio- concluí devolviéndoselo

-¿Y? No eres la única resfriada- replicó aburrido, pero luego me miró intuitivo, escondiendo una tímida sonrisa

Hasta que empezamos a reír juntos y avanzar entre las ruidosas calles oscuras de Brooklyn, cubiertos por la lluvia de pies a cabeza pero felices.

En los meses que vinieron sé que Jace se esforzó para tomarse esto con algo de naturalidad, aunque precisamente vaya contra su forma de ser.

Jocelyn, por su parte, se sentía contrariada por ser abuela. Pero sabía que algún día pasaría. Nunca pensamos contarle que Jace no es el padre, tampoco le mentimos. Ella no preguntó.

Y yo…soy un planeta. Pronto nuestro hijo nacerá.

4 comentarios:

Shashira dijo...

Menos mal que has actualizado, lo tenias medio abandonado amiga!!!

maryita dijo...

wiii pobre jace :( que dificil para el :P

y simon le cerro la puerta en la cara!! jauajujaua

lo siento es que amo al chico vampiro :)

Kaely dijo...

me ha encantado!!! siento no haber `podido comentarte antes, preciosa pero entre semana no puedo usar el ordenador con lo que solo me quedan los fines de semana. Me ha encantado el fic, oye una cosa... ¿de verdad que al final el niño es de Sebastian? Por que yo no me lo acabo de creer... humm... estó da para pensar... bueno continúalo pronto que me tienes enganchada!!! besitos!!!!

Anónimo dijo...

Gracias por todo aunk eso de k el niño sea de Sebastian da rabia pero bueno.. mil gracias